Spoiler: o estamos hablando de ningún metal precioso color verde, sino de nuestro “verde” argentino que vale oro.
Cuando pensamos en cosmética natural, solemos mirar hacia ingredientes exóticos: aceites del
Mediterráneo, extractos del Amazonas, esencias asiáticas.
Pero Argentina también tiene su propio tesoro verde.
En cada región crecen plantas con propiedades cosméticas únicas, muchas de ellas poco
conocidas, pero con un enorme potencial para el cuidado de la piel y el desarrollo de una
cosmética más sustentable y local.
Caléndula: la flor que calma
La caléndula officinalis es probablemente uno de los activos vegetales más reconocidos en la
cosmética natural argentina.
Sus compuestos —flavonoides, carotenoides y triterpenos— le confieren propiedades
calmantes, emolientes y regeneradoras.
Por eso se utiliza frecuentemente en productos para piel sensible, irritada o seca.
Además, es una planta que crece con facilidad en suelos locales y tiene una excelente
adaptabilidad climática.
Dato técnico: el extracto oleoso de caléndula actúa sobre mediadores inflamatorios
cutáneos, ayudando a reducir enrojecimiento y sensación de tirantez.
Hibiscus: antioxidante natural con color
El hibiscus sabdariffa, conocido como “flor de Jamaica”, contiene antocianinas, ácidos
orgánicos y polifenoles que lo convierten en un antioxidante natural de gran valor cosmético.
Estos compuestos ayudan a proteger la piel frente al estrés oxidativo, uno de los principales
factores del envejecimiento cutáneo.
Además, su tono rojizo aporta un matiz visual atractivo en extractos naturales.
Dato técnico: los polifenoles del hibiscus ayudan a neutralizar radicales libres y promueven
una apariencia más uniforme de la piel.
Aloe vera: hidratación y reparación
Cultivado en distintas provincias del norte y centro del país, el aloe vera es un clásico de la
cosmética natural.
Su gel interno contiene polisacáridos como la acemanana, responsables de su acción
hidratante, suavizante y reparadora.
Es ampliamente utilizado para calmar la piel después del sol, depilación o tratamientos
estéticos.
Dato técnico: el aloe contribuye a la retención de agua en la epidermis y estimula
mecanismos de regeneración cutánea.
Algarrobo blanco: innovación desde el monte nativo
De las semillas del Prosopis alba se obtiene una goma natural con propiedades filmógenas e
hidratantes.
La goma del algarrobo blanco actúa como humectante vegetal, mejorando la sensación de
confort y elasticidad de la piel.
Además, es un ingrediente con bajo impacto ambiental y un ejemplo de cómo la biodiversidad
argentina puede inspirar cosmética de vanguardia.
Dato técnico: esta goma natural pertenece a la familia de los galactomananos,
polisacáridos capaces de retener agua y mejorar la textura de las emulsiones cosméticas.
Cada vez que elegimos un cosmético con ingredientes locales, apoyamos una cadena más
corta, más transparente y más sostenible.
Revalorizar los activos argentinos no solo promueve el cuidado de la piel, sino también el
respeto por nuestra tierra y por quienes la cultivan.

